Aluminio como material resistente a incendios

Hoy os mostramos un test real, en el que se someten a un incendio controlado tres ventanas comunes de nuestro mercado, las cuales responden muy distintamente a la acción del fuego.

Incendios domésticos: la seguridad en la elección de las ventanas

La ventana de PVC se funde totalmente, ya que a partir de 50-60º comienza a derretir y emanar gases tóxicos y contaminantes. Además, mantiene la llama una vez que hemos dejado de aplicarle fuego directo y, por tanto, sigue produciendo calor y gran cantidad de gases y humos tóxicos.

La ventana de madera moderna está tratada con sustancias que la protegen parcialmente contra el fuego. Esta ventana si llega a arder pero cuando se deja de aplicarle fuego directo la llama se apaga. Sin embargo, no por eso deja de emitir gases tóxicos y humos contaminantes.

La ventana de aluminio es la única que ha quedado intacta, es incombustible y no ha generado ningún tipo de humo o gas. Además, después de todo el castigo al que se le ha sometido, la ventana se ha podido volver a abrir y cerrar, mientras que con las otras ha sido simplemente imposible.

El siguiente video ilustra la prueba.

En puertas y ventanas, la elección del aluminio es un doble acierto. Por una parte soporta las más altas temperaturas sin abrirse, impidiendo la entrada de oxígeno que acelera la combustión. Además, incluso llegando al umbral de fundición, más de 700º, no emite ninguna sustancia o vapor tóxico que impida a bomberos o equipos de rescate desempeñar su labor.

Por todo ésto recordamos que hay que tener en cuenta también al fuego a la hora de elegir materiales para nuestra vivienda y, en éste caso, el aluminio puede librarnos de más de un problema.